Laura Ortego nació en la Patagonia. La de horizontes dilatados y vientos implacables. Vivió hasta los 18 años en Comodoro Rivadavia. Apenas a unos minutos del centro, el infinito. Pero no es la meseta de Comodoro lo que reaparece una y otra vez en esta serie, sino el bosque. El espacio ominoso de la fábula infantil. El escenario del extrañamiento y el ritual. Un ligero temblor sacude la superficie serena de la foto, su belleza tensa. Algo nos incomoda, nos sorprende, en las fotos de estas niñas.